¿Y tú que sabes?
El jueves pasado vi un documental muy interesante: ¿Y tú que sabes? (What the bleep do we know)
Me gustó lo que decía uno de los entrevistados:
Me gustó lo que decía uno de los entrevistados:
Hay un gran misterio llamado el misterio de la dirección del tiempo.
Hay una idea por la cual las leyes fundamentales de la física que tenemos no hacen ninguna distinción interesante entre el pasado y el futuro.
Por ejemplo, es un enigma desde las leyes fundamentales de la física por qué deberíamos tener la capacidad de recordar el pasado y no tener el mismo tipo de acceso epistémico al futuro.
Es un enigma desde el punto de vista de estas leyes por qué deberíamos pensar que por actuar ahora podemos afectar el futuro, pero no el pasado.
Estas cosas, que tenemos un tipo diferente de acceso epistémico al pasado y al futuro, que tenemos un tipo diferente de control al actuar ahora sobre el futuro que el que tenemos sobre el pasado, estas cosas son tan fundamentales con respecto a la manera que experimentamos el mundo que, en mi opinión, no tener curiosidad acerca de ellas es estar a tres cuartos del camino de estar muerto.
Hay una idea por la cual las leyes fundamentales de la física que tenemos no hacen ninguna distinción interesante entre el pasado y el futuro.
Por ejemplo, es un enigma desde las leyes fundamentales de la física por qué deberíamos tener la capacidad de recordar el pasado y no tener el mismo tipo de acceso epistémico al futuro.
Es un enigma desde el punto de vista de estas leyes por qué deberíamos pensar que por actuar ahora podemos afectar el futuro, pero no el pasado.
Estas cosas, que tenemos un tipo diferente de acceso epistémico al pasado y al futuro, que tenemos un tipo diferente de control al actuar ahora sobre el futuro que el que tenemos sobre el pasado, estas cosas son tan fundamentales con respecto a la manera que experimentamos el mundo que, en mi opinión, no tener curiosidad acerca de ellas es estar a tres cuartos del camino de estar muerto.
Da mucho que pensar. Este tema del pasado, el presente y el futuro siempre me ha fascinado. Pero de hecho el tiempo no existe. Como dice mi padre, el tiempo no es más que lo que marcan los relojes. Por ejemplo, según mi opinión, si tenemos una caja cerrada herméticamente, al vacío, y mantenemos esta caja quieta y a una temperatura constante, el tiempo se detendrá en el interior de dicha caja. Para mí el tiempo no es más ni menos que una variación.
Sin embargo, tenemos que tener en cuenta que nosotros, los humanos, explicamos el mundo basándonos en nuestras percepciones y en los instrumentos que hemos diseñado a partir de nuestros cocimientos científicos y tecnológicos. Por lo tanto estamos condicionados por como somos, en nuestro conocimiento sobre el mundo. Quiero decir que quizás hay mucho más de lo que percibimos no sólo en el universo entero si no también en nuestro planeta. Imaginad que hubiésemos desarrollado nuevos sentidos además de la vista, el tacto, el oído, el olor, el gusto, el equilibrio… Pensad en lo poco que sabemos. ¿Qué sabe el pez del agua dónde nada?
¡Y es que sabemos tan poco! ¿Cómo pudo crearse un espacio infinito? Me da igual que haya estado siempre allí, lo que me destroza mentalmente es pensar porqué existe. Algunos dirán que el espacio lo creo Dios. ¿Entonces quien creó a Dios? Y llegará otro y dirá: Dios fue creado por… ¿Y quien coño creo al creador? Tampoco me vale lo de que siempre estuvo allí. En fin, pensar sobre estos temas me da dolor de cabeza aunque haga que todo lo demás me parezca sumamente insignificante.
Por último, repito la frase del documental:
No tener curiosidad acerca de estas cosas es estar a tres cuartos del camino de estar muerto.
De compras. De izq a drcha: Yo, Hanna, Darina, Onur, Yoshimi, Konomi, Eun Ju y Kyoung Min.
En el trabajo. Yo soy el chico alto de la pala amarilla.
En Lichtenstein (yo hice la foto)
